22 de mayo de 2017

Los indios

LOS INDIOS


a todos los técnicos, libreros, escritores y editores,
 compañeros cada feria del libro


Tienen la plaza sitiada: un paso en falso, la intención en la mirada de salir de ella sin llevar un verso en el labio o un libro en la cartera y una flecha rauda atravesaría todos los silencios y pasaría rozando la oreja del incauto.
Sólo un aviso. Si quisieran acertar, lo harían, ya fuera con un poema entre ceja y ceja o con uno directo al corazón.

Estos indios son de pocas palabras, profesan al haiku, traen aforismos en los caballos, microrrelatos como armas, cuentos para hacer prisioneros…

Se declaran en pie de amor, novela en mano levantada, acechando tras cada caseta de esta feria con cientos de ensayos preparados y cómics escogidos para la ocasión.

Tienes que aprender a mirar de nuevo, a mirar con ojos de lector, para que el camuflaje de estos indios no surta efecto, para desenmascararlos, para quitarles los kilos de letras que llevan encima… esos con los que pasan desapercibidos en esta feria del libro.

Pero cuando consigas ver a los indios, ellos ya habrán ganado la batalla.



Siracusa Bravo Guerrero
Caseta nº 27. Cangrejo Pistolero Ediciones y Libros de Artista

(texto inspirado en una idea de Germán “Río que suena”, el indio)


Foto realizada por Cecilia Ojeda (coeditora de Maclein y Parker,  caseta 24)

23 de enero de 2017

Archipiélago de cartas

Las que llegan - En cuarentena
En cuarentena, entre otras cosas, guarda un sobre y un sello entre sus páginas para todo aquel que se adentre y me encuentre, para todo aquel que quiera compartir algo conmigo.

Poco a poco me van llegando cartas y estoy pensando cómo hacer algo con ellas manteniendo la intimidad de las mismas y el anonimato.
Ando dándole forma a una idea.

Las respuestas que me han llegado hasta ahora son muy heterogéneas, algunas me han venido con su remitente, otras sin él pero firmadas, otras totalmente anónimas... incluso sin sobre, sin sello y sin carta propiamente dicha.

Ahora mismo me es imposible describir la emoción que siento cada vez que descubro una nueva y me sumerjo en ella.

Pfff... Sueños, momentos, historias, consejos, confesiones, silencios, melodías, aventuras, testimonios, mapas del tesoro, poemas... pequeñas grandes partes de distintas vidas que han querido compartir conmigo.

Hay días en los que me despierto y me digo: hace una mañana preciosa para salir a buscar tesoros (llueva o haga sol). Ya me va entrando el gusanillo de la emoción mientras desayuno y me preparo.
El trayecto de casa a Correos es una fuente inagotable de pensamientos en los que me pierdo, pensamientos que van y vienen sobre posibles cartas, posibles historias, posibles respuestas, posibles remitentes... No sé porqué siempre contengo la respiración en el momento de abrir el buzón.
Muchas veces el interior del buzón solamente alberga esperanza, anhelo e ilusión, pero otras... otras veces... me encuentro con pequeñas islas esperándome, islas esperando a que las descubra y me adentre en ellas.

Es curioso que después nunca pueda dejarlas (al menos hasta el momento) estoy formando un archipiélago de cartas dentro de mí. Si alguien pudiera mirar el interior de las cosas o, mejor dicho, de las personas, las vería cosidas y enredadas en la tormenta que soy, las podría ver creciendo a lo largo y ancho de mi invierno.

Habrá más islas y yo seguiré naufragando.



elamortodolopuede elamortodolopuede elamortodolopuede

Mi ejemplar de En cuarentena

MODE: soñando constelaciones
ESCUCHANDO: Sleep Dealer - Nozomi (Hope) : todo un regalazo que os dejo aquí
IMAGEN: Algunas de las cartas y mi ejemplar de En cuarentena.

[sigue la cadena de amor]